Siglo XX: Primeras vanguardias y otras corrientes históricas:
Pintura Metafísica
VISIÓN GENERAL
La pintura metafísica u onírica surge en Italia de la mano de Giogio de Chirico hacia 1911, y se extiende por toda Europa occidental.
Señala una reacción contra la pintura futurista, en cuanto persigue la calma y lo estático.
Sus recursos espaciales y ambientes oníricos fueron imitados posteriormente por un amplio sector de pintores dentro del surrealismo, tendencia a la que está ya anticipando, por cuanto emplea la asociación o yuxtaposición incongruente, paradójica, de elementos diversos.
CARACTERÍSTICAS
- Figuración clasicista, pero sin academicismo.
- Imágenes fantásticas de climas oníricos, principalmente de espacios urbanos y arquitectónicos renacentistas, chimeneas y plazas, medio inventados y solitarios combinados con elementos dispares.
- Utilización de las sombras para establecer ritmos entre las figuras y objetos.
- Representación de figuras despersonalizadas en actitudes estáticas, y generalmente con forma de maniquí.
- Los objetos y figuras son representados en enigmáticas relaciones y descontextualizados de lo cotidiano, para convertirlos en signos alegóricos de otro nivel diferente y escondido de la realidad.
- Utilización espectacular de la perspectiva cónica, exagerando la sensación de profundidad (creación de grandes espacios y lejanías).
- Obras de una gran intensidad dramática que expresan nostalgia y misterio.
INFLUENCIAS
La pintura serena y sosegada de Piero della Francesca (1410-1492) y de Giotto (1266-1337).
PRINCIPALES ARTISTAS
Giogio de Chirico (1888-1978) y Carlo Carrà (1881-1966).
ALGUNOS TRABAJOS DESTACADOS
G. de Chirico:
"Héctor y Andrómeda", 1917.
Óleo sobre lienzo, 90 x 60 cm.
Colección Gianni Mattioli, Milán.
C. Carrà:
"La musa metafísica", 1917.
Colección particular, Milán.
Última modificación: 30-Junio-2008
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